Cría-recría vs. recría-feedlot ¿Quién da más?

Compartir:

Ante el renovado interés por recriar, Juan Elizalde y Sebastián Riffel analizan las alternativas para aumentar el margen de la actividad en campo criador mejorado. “Es más negocio cuando se integra el engorde a corral porque la actual relación de precios entre el novillito y el gordo es más favorable que la del ternero y el animal recriado”, sostienen. Cómo queda parado el ciclo completo.

La disponibilidad de forrajes y la mejora de las políticas para el sector alientan a las empresas a aumentar la producción y la recría se presenta como estratégica para lograrlo. Pero entonces surge un dilema: dónde desarrollar la actividad. ¿Conviene asociarla a la cría o al engorde a corral?

En ediciones anteriores de Valor Carne, la consultora Elizalde & Riffel analizó la posibilidad de reemplazar parte de la cría por la recría y concluyó que, con las actuales relaciones de precios entre el ternero y el novillito, el margen bruto global por hectárea no se incrementa.

Buscando opciones para mejorar el negocio, en esta nueva entrega los especialistas suman el efecto de la terminación en campos de cría mejorados. Con este objetivo comparan los resultados de distintos modelos de cría pura y cría-recría con la integración recría-engorde a corral, mediante un convenio con Phibro Animal Health.

Los modelos

Los datos productivos se obtuvieron a partir de empresas pampeanas asesoradas por Elizalde & Riffel, estableciéndose tres niveles tecnológicos. La intensificación propuesta se basa en el reemplazo de parte de la superficie de campo natural criador por una promoción anual o pastura perenne, lo que se traduce en un aumento de la carga animal y en la mejora de la ganancia de peso durante la recría.

De este modo, la ganancia diaria (10 meses de recría) resulta de 0,4 kg/cab/día para el planteo de baja intensificación y de 0,45 kg/cab/día para los de media y alta intensificación. Los modelos de cría contemplan una tasa de destete del 80% y un peso al destete del ternero macho de 180 kg/cab.

El precio de venta del ternero destetado es de $2.200/kg y el del recriado, de $1.870/kg -en base a Rosgan- lo cual implica una relación de compraventa de 85% entre ambas categorías.

La integración recría-engorde contempla la compra del ternero y la venta interna del recriado al engorde a los mismos valores anteriores. Y además de los recursos necesarios para recriar incluye otros alimentos (granos, subproductos, silajes) que se consideran comprados a terceros o a la agricultura de la misma empresa.

El costo de la ración es de $170.000/t de materia seca y el del suministro de la misma de $140/cab/día. El novillo gordo (410 kg) se vende a $1.980/kg, lo que significa una relación de compraventa entre el animal recriado y el terminado de 95%.

Con estos parámetros, se calcularon los resultados productivos y económicos para dilucidar si conviene integrar la recría al engorde como una forma de mejorar el margen de la misma respecto de planteos de cría-recría o cría pura.

En kilos

La producción de carne obtenida en cada planteo, a igual carga animal, se volcó en el siguiente gráfico.

Como se observa, la recría produce más kilos de carne/ha que la cría, independientemente del nivel de intensificación (flecha roja: del 17% hasta 40%) dada la mayor eficiencia de la actividad. La integración recría-engorde mejora aún más la producción de carne/ha dado que se adicionan mayor cantidad de kilos por cabeza.

En plata

A continuación, se presentan los resultados económicos de la cría, cría-recría y recría-engorde utilizando los mismos recursos en cada uno de los tres niveles de intensificación.

A pesar de que la recría mejora la producción de carne/ha, el margen bruto es similar al de la cría independientemente del nivel de intensificación. Es más, cuando éste es bajo, la inclusión de la recría empeora el margen (-21 USD/ha y -45 USD/ha para cría y recría, respectivamente) ya que la mayor ganancia diaria durante esa etapa (450 g/cab/día) es neutralizada en gran parte por la compraventa negativa entre el ternero y el novillito (85%).

Propuesta superadora

Para mejorar el resultado, en lugar de vender los novillitos recriados hay que terminarlos a corral. El beneficio, como se ve en el gráfico anterior, se logra independientemente del grado de intensificación de la recría: el modelo de recría-terminación genera un plus de 73 USD/ha (al pasar de -45 a 28 USD/ha) en el nivel bajo; y de 104 USD/ha (de 13 a 117 USD/ha) y 146 USD/ha (de 49 a 195 USD/ha) para el intermedio y alto, respectivamente.

El margen mejora sustancialmente debido a que la relación de compraventa del novillito recriado y novillo terminado es más favorable que la compraventa entre el novillito y el ternero (95 vs 85% respectivamente).

El resultado se incrementa a medida que crece la intensificación de la recría (de 28 USD/ha a 195 USD/ha) en respuesta a la mayor carga por hectárea en esa etapa. Otra ventaja es que el costo del kilo producido en la terminación a corral es inferior al valor de venta del novillo gordo ($1.650/kg producido) lo cual genera un margen positivo en los kilos hechos a corral en base a alimentos comprados.

En cuanto a la rentabilidad sobre el capital de trabajo, el comportamiento es similar al del margen. Se aclara que capital de trabajo es la suma del capital hacienda (vacas en cría y terneros en recría) y del capital circulante (pasturas, verdeos, sanidad, ración, alquiler del campo).

Tal como se muestra en el gráfico, la recría aumenta el capital de trabajo, pero no mejora el retorno respecto de la cría pura.

La rentabilidad sobre el capital de trabajo se incrementa cuando la recría se integra a la terminación en coincidencia con el mayor margen bruto. Y además aumenta con el nivel de intensificación (del 3,4 % al 11,5%) aunque también lo hace el capital de trabajo.

Por ende, para obtener una mejora en la rentabilidad es necesario aumentar el capital de trabajo intensificando la recría y luego engordar el animal a corral.

Pasando en limpio

La terminación de los novillitos es determinante para el resultado económico de la recría ya que a precios de hoy permite revertir la compraventa negativa (ternero/novillito recriado) hacia una relación más favorable (novillito/animal terminado). En concreto, este diferencial favorece los planteos de ciclo completo en campos de cría mejorados, siempre y cuando el engorde a corral se realice en forma eficiente.

Por: Ing. Agr. Juan C. Elizalde, Ph.D.
Ing. Agr., M. Sci. Sebastián L. Riffel
Redes: @elizalderiffel
Trabajo realizado en convenio con Phibro Animal Health


Compartir:

Más de tu interés Más del autor

CLOSE
CLOSE